LA BATALLA DE WATERLOO

El sueño imperial de Napoleón terminó definitivamente en un llano al sur de Bélgica, en junio de 1815. Ni su genio estratégico ni el heroísmo de sus tropas pudieron evitar la derrota.”


Aquí os dejo el resumen que ha hecho Inés Pérez Molano (4º de ESO) del artículo sobre Waterloo de Historia National Geographic. También nos sugiere esta interesante web sobre la batalla, donde podréis analizar con vídeos las estrategias de ambos bandos.

Napoleón abandonó su exilio en la isla de Elba acompañado por un séquito de sus fieles. Era un hombre poderoso que había sido gravemente derrotado y cuyos sueños de grandeza no habían rozado su fin. Esa razón le impulsó a recuperar el trono de Francia una vez más ante la escapada de Luis XVIII que huyó ante la noticia de su regreso. Un hecho que renovaría la amenaza sobre el orden internacional de Europa.

Napoleón que no había perdido su popularidad entre los soldados franceses consiguió granjearse un gran ejército de 284,000 soldados, 25,000 en la Guardia Imperial y 222,000 auxiliares tras prometer fama y gloria a antiguos veteranos sin trabajo. Muchos de sus generales, aunque no creían fielmente en una victoria, se reincorporaron.

Napoleón ofreció paga y gloria a los antiguos veteranos sin trabajo ni pensión, y miles de desesperados se agruparon bajo sus banderas”

Por su parte Inglaterra y Prusia prepararon sus ejércitos.
Napoleón atacó en primero lugar a los ingleses confiando en su temprana derrota y todos los sucesos positivos que el emperador esperaba desencadenar a partir de este punto.

Napoleón quiso empezar una guerra que estaba seguro de poder ganar y avanzó con su vasto ejército galopando a su espalda por territorio belga. Se desencadenarían múltiples batallas orquestadas por las estratégicas de los tres bandos; el francés, el prusiano y el británico.

A pesar de las numerosas bajas dadas en todos los frentes y el continuo suceso de conflictos, huidas, emboscadas, la victoria se inclinaba hacia el lado francés. Todo acabaría el domingo 18 de junio del 1815.

Napoléon se detuvo para dar descanso a sus soldados antes del ataque del día siguiente comentó.

Aunque todo parecía marchar como el emperador había previsto y todo indicaba una fulgurante victoria de Francia una inesperada descarga de una brigada escondida hizo flaquear al ejército. Después de la derrota de la tropa de élite napoleónica el pánico cundió entre los soldados. Napoleón sería víctima de una fatal nueva derrota donde los miles de cuerpos reposaban sobre los campos de centeno.

Sólo la Guardia Imperial se mantuvo en su puesto: formó dos cuadros y se preparó para morir cubriendo la retirada del resto.”


Aunque recio a aceptar su mortal derrota Napoleón fue exiliado de nuevo, un exilio del que no regresaría. El sueño de los gloriosos Cien Días llegó a su fin junto con las aspiraciones del militar corso que por un tiempo había creído tener el mundo en la palma de su mano.

Resumen de Inés Pérez Molano





2 comentarios:

Robert Royson dijo...

Una lastima que los chavales españoles no sepan que, en realidad, esa batalla es sólo el principio de algo que, en realidad, acaba en agosto de 1815 a las puertas de su propio país, con el paso de los ejércitos españoles de la Izquierda y de la Derecha a Bayona y Perpiñán para recoger allí las banderas napoleónicas ya completamente rendidas, acabadas, sin fuerza ni para plantear batalla...
Todo se cuenta en este libro del que lamentablemente National Geographic no se ha hecho eco (¿por qué será?). Una muestra http://hiberniansoldierbooks.com/2015/06/19/the-spanish-corner-i/

Diego Sobrino dijo...

Gracias por tu comentario.
Un cordial saludo